Entradas

Crónica de nuestra Semana Santa en Ayacucho

Imagen
No podíamos esperar a que sean las 10 p. m. para salir hacia la agencia. Tanto tú como yo estábamos cargados de esa particular emoción a la que llamo "el bichito aventurero", y que al parecer está dentro de nuestros genes. ¿Una fotito antes del viaje? Por qué no. Click click. ¡Listo! Te despediste de tu mamá y de Valeria, y con la mochila celeste a tus espaldas, nos fuimos. La capital religiosa del Perú nos esperaba a casi nueve horas de viaje. Esta es la crónica de nuestra Semana Santa en Ayacucho. El abuelo nos acompañó hasta la terminal de la agencia. Subimos al bus, asientos 37 y 38, y siendo casi las 10.45 p. m. iniciamos la aventura. Al principio tenía temor de que el viaje te vaya a chocar. Nos separaban de nuestro destino 543 km a través de la ruta Lima-San Clemente-Ayacucho ( vía de Los Libertadores ). Afortunadamente nos quedamos dormidos y casi ni lo sentimos. Cuando despertamos ya era Jueves Santo y estábamos en la provincia de Huamanga, a pocos minu...

Siempre

Imagen
Vives en mis recuerdos, luminosa, triste, distante... de vez en cuando me miras... te descuidas y sonríes. Esas noches te sueño... te miro fijamente, te beso, te deseo, te quiero. Aunque casi no recuerdo el olor de tu cabello,  de tu espalda, de tu cuello, aun siento esa voz que emergiendo de tu pecho atraviesa el mío suspirando: ¡Te amo más! A pesar del castigo del tiempo, del morir de mis días, sigues siendo mi luz, mi paz... me aferro a la esperanza de saberte mía. En nuestra hora mágica recuerdo el brillo de tus ojos puestos en los míos... Amor de mi vida, recuérdame a veces... ámame, siempre.

San Valentín y las pelas de Disney

Imagen
San Valentín otra vez... "¡Qué lindo!", pensé. Prendí la tele y los "Chicos Locos" la habían dejado en Disney Channel. La programación por "El Día del Amor y la Amistad" había empezado con el clásico " Pocahontas ". Me quedé prendido hasta el final: - POCAHONTAS: Mi pueblo me necesita. - JOHN SMITH: Entonces me quedaré contigo. - POCAHONTAS: No. Tú tienes que volver. - JOHN SMITH: Pero ¡no puedo dejarte! - POCAHONTAS: No lo harás. Sin importar lo que pase, yo estaré contigo. Siempre. Será por la fecha o no se qué, pero casi me sale una lágrima cuando John Smith, desde su barco, observa a Pocahontas que había subido a una montaña para verle alejándose en el mar, y se despide haciéndole el típico gesto "indio" con la palma de la mano. Ella le responde emocionada con el mismo gesto, mientras se escucha cada vez más solemne la banda sonora ganadora del Oscar (1995) —de la autoría del maestro Alan Menken —. Por un mome...

Hipermetropía urbana

Imagen
Cuando empecé a estudiar fotografía, allá por el año 2001 en el Museo de Arte de Lima, el profesor Rómulo Luján me introdujo en un concepto completamente nuevo: el ojo fotográfico. Nos instaba a desarrollar nuestro " ojo fotográfico ". A ver más allá de lo aparente: a reconocer, a evaluar, a admirar la belleza de las imágenes que día a día, minuto a minuto se presentan ante nosotros, en términos de luz, sombra, composición e incluso emoción.  Luego de mis primeras salidas fotográficas en grupo, que se organizaban como parte del curso, comencé a buscar posibles lugares para fotografiar. Quería educar ese " ojo fotográfico " del que nos hablaba el profesor. Mientras iba en el auto a mi casa o al trabajo, poco a poco aprendí a dejarme impresionar por los paisajes de la ciudad de Lima, por las luces de los edificios, por los colores vivos de las calles contrastados con el cielo gris y así, fui planeando mis propias salidas fotográficas. Cuando les mostraba mis fotos a ...

"El primer milagro"

Imagen
Hace un año más o menos me embarqué en un proyecto relativamente nuevo para mí. Invadido por extrañas emociones, decidí escribir un cuento. Tenía partes de la historia en mi cabeza desde algunos meses atrás, pero fue gracias al espíritu navideño de aquel momento, que me animé a completarla y así darle vida al pequeño Jacob, el personaje del cuento al que puse como título “ El primer milagro ”. Fue una experiencia muy interesante desde el simple hecho de trabajarla totalmente en-línea , gracias a Google Docs , hasta el hecho de haber podido explorar y plasmar algunos aspectos íntimos —creencias, vivencias pasadas, mi propia relación con mis hijos— e incluso el desarrollar y abstraerme en emociones y situaciones nuevas, por las que pasaba el pequeño Jacob y los demás personajes del cuento. Algunos amigos me ayudaron revisando el primer borrador y dándome sus críticas constructivas, pero no pude trabajar en ellas debido al trabajo y los estudios. El proyecto literario se quedó en...

Gay

Imagen
Tres futuras señoritas conversaban, casi sin mirarse, mientras pintaban unas pequeñas macetas hechas de material reciclado, un sábado por la mañana en el colegio. —Este jueves estrenan High School Musical 3 en el cine—exclamó mi hija Valeria con súbita emoción. —Mi papá me va a llevar el domingo—respondió una de ellas. —Pero... ¿sabían que Zac Efron es gay?—anunció otra de sus amigas, con una vocecita que parecía no combinar con la supuesta revelación. En ese momento, yo, que me encontraba cerca, detuve mi respiración y dirigí mi oído biónico hacia donde estaban las niñas. Comencé a acercarme sutilmente hacia su mesa, como si no pasara absolutamente nada. —Sí —continuó la futura periodista de espectáculos— ¡Es gay! —Sí pues, es gay. —confirmó Valeria, dejándome completamente mudo ante la facilidad con que mi niña de nueve años pronunciaba esa palabrita de tres letras. Sin poder contener mi estado de frustración, me dirigí al grupo. —A ver niñas, una preguntita:...

Machu Picchu y los 3 cerros

Imagen
Sentado en el bus, a diez minutos de Aguas Calientes, contemplaba las gigantescas formaciones rocosas llenas de vegetación que parecían resguardar un tesoro ancestral. Me sentía ansioso por llegar a él, como si fuera mi primera vez. Y es que ésta era diferente: Machu Picchu era ahora una de las 7 Maravillas del Mundo . Este es el relato de mis tres días, desde tres cimas, alrededor de la Ciudad Sagrada de los Incas. Día 1: Machu Picchu, el "Cerro Viejo" Cruzando el ingreso al santuario, comencé a subir junto con los demás turistas por el camino de piedras. Eran las 6:30 AM y los rayos del Sol todavía no alcanzaban la altura de los cerros que nos rodeaban. La gente estaba apurada por llegar. Hacia un lado vi un camino por el que no iba nadie y pensé que talvez me llevaría a una vista de la ciudadela menos cargada de turistas. Decidí ir por allí. Luego de veinte minutos de subida, las piedras empotradas en el cerro formaban una escalinata más empinada entre la d...