Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de 2007

Parchís Forever

Hace algunos meses, cuando por fin me pude dar un tiempo para ingresar al mundillo del YouTube, me encontraba con las manos al raz del teclado pensando qué buscar. De pronto como si mis dedos cobraran conciencia propia, sin pensar escribí simplemente "parchis". En el instante que daba click al botón de búsqueda, en esos microsegundos vinieron a mí, como en las películas de M. Night Shyamalan, escenas de mi infancia, como si hubiera encontrado la llave de un cofre olvidado, como flashes de imágenes, de colores: el rojo, el amarillo, el verde, el azul, el blanco... Buena parte de mi niñez estuvo marcada por esos cinco colores. ¡Sí!: fui un fanático de ese Parchís.

"Erase Una Vez..."

Eran inicios de los 80, y el Perú no era precisamente un país globalizado. No existía Internet, y los medios de comunicación tardaron un poco en dar a conocer el fenómeno Parchís. No logro recordar cómo o desde cuando me empezó a gustar. Probablemente haya sido gracias al tema principal de…

Buscando a Tiahuanaco

De todas las manifestaciones representativas de las culturas pre-incaicas, la que me causó más curiosidad desde niño fue siempre la Portada del Sol. Mientras el profesor Aparicio, en segundo grado de primaria, nos explicaba el legado que la cultura Tiahuanaco heredó a los incas, al ver la foto de la Portada del Sol en el texto escolar, me imaginaba cómo sería estar allí parado en la puerta, bajo el dintel esculpido en piedra. Aunque suene extraño, como que le agarré cierto cariño a esa imagen. Cada vez que la veía, me repetía a mi mismo: ¡Algún día estaré allí!

La noche acababa de bañar de un negro azulado el cielo del altiplano peruano. Me encontraba en la carretera, en un taxi, de regreso a la ciudad de Puno, luego de una no-tan-productiva tarde en Sillustani. Me sentía un poco molesto por no haber calculado bien la hora. Si tan solo hubiera llegado treinta minutos antes, hubiera fotografiado mejor las chullpas iluminadas por el Sol de la hora mágica.

En ese momento tenía dos opciones…

Ante la maldad

Impotente. Me encuentro sentado en mi escritorio. Aun siento mi corazón como si hubiese sido apretado y luego soltado bruscamente. Recuerdo detalles vagos de lo vivido hace veinte minutos. No se tiene mucha noción del tiempo cuando se ha estado tan cerca de la maldad retorcida del hombre.

10:50 AM
Auxiliar de la Vía Expresa - Av. Paseo de la República
(altura del puente peatonal entre Aramburú y Corpac)
Distrito de San Isidro, Lima

El automóvil negro delante mío no avanzaba, no me percaté en ese momento que estaba con luces de emergencia. Decidí esperar, porque igual había tráfico en el otro carril. Luego de unos segundos comenzó a avanzar lentamente. Yo seguía detrás, algo distraído conversando con la Pao, una compañera de trabajo quien me pidió la llevara a hacer unos trámites, cerca de la oficina.

Cuando estábamos ya a la altura del puente peatonal, la puerta trasera izquierda del auto negro se abrió, y ante mi estupor un cuerpo inanimado fue arrojado hacia la vereda. En esos microsegund…

A tus manos

A tus manos,
que me colman con solo rozar las mías,
a veces frías, a veces tibias,
que tocan el fondo de mi ser,
destruyendo y creando nuevamente
mi todo.

A esos tus pequeños dedos,
que esperan hasta encontrar los míos,
saben a ti, saben a mí,
que callan mis labios con ternura,
evitando que susurre
lo que siento.

A tus manos…
que me cuidan por las noches, en mis sueños,
me cobijan, me abrigan,
que son extensión tuya
mas ya no de tu voluntad,
nunca más.

A la salada piel que las cubre,
que se estremece al contacto con mi cuerpo,
suave luz tenue,
que recorre la oscuridad de mi espalda,
que es fuego hacia el Sur de su camino,
nuestro Sur.

A tus manos…
que transforman mi purgatorio en paraíso,
a mi ángel en demonio,
mi ilusión en realidad,
que calman mi tempestad
cuando te extraño.


Ludwig

¿Les ha sucedido alguna vez que al escuchar una canción en la radio, de un momento a otro, sin darse cuenta, se sintieron como transportados a algún momento de su pasado? ¿Como si, por una milésima de segundo, abstraídos de su presente de manera tan real, hasta pudieron sentir el sabor, el aroma, el recuerdo de aquella etapa de su vida?

¿Acaso quedará grabada en nuestra memoria la música de fondo, algo así como un soundtrack, de los recuerdos que vamos acumulando? Pues la pista que acompañará estas últimas semanas es una pieza musical del alemán Ludwig van Beethoven (1770-1827).

Virtuoso pianista

La infancia de Ludwig, en la ciudad de Bonn, no fue del todo feliz. Su padre era alcohólico, su madre sufría de una severa enfermedad y su condición económica era precaria. Sin embargo su talento para la música, en especial para el piano, llamó la atención de sus primeros maestros.

Se sabe que tuvo una primera instrucción musical desordenada y autoritaria. Su padre se obsesionó con la idea d…

Inolvidable Amantaní

No puedo dejar de sentir nostalgia al recordar Amantaní. Es como si algo dentro de mí quisiera volver a ella, a cumplir la promesa que le hice a Juana. Talvez una parte de mi ser se quedó para siempre en aquella isla a más de 3,800 m.s.n.m. en medio del Lago Titicaca, en el departamento de Puno.

"¡Llegamos!" me pasó la voz mi amigo francés que viajaba también en la embarcación. Había avistado tierra firme luego de casi 3 horas sobre el lago navegable más alto del mundo. Mientras me iba acomodando la mochila, podía ver la armoniosa combinación de azules y verdes, contrastando la calma del lago con la típica serranía, algo que nunca había presenciado.
A orillas del lago sagrado
Venían conmigo canadienses, americanos y un japonés. Todos bajamos al pequeño muelle de piedras, donde nos esperaban ansiosas familias amantaneñas, quienes iban repartiéndose a los turistas para llevarlos a sus hogares. Fui el último en bajar de la lancha y mientras admiraba la vista, aun en el muelle, s…

Aventura en las faldas del Ampay

Fines del mes de julio. Me encontraba visitando la tierra de mi padre: Abancay (2,378 m.s.n.m.), en el departamento de Apurímac. Mis dos primeros días fueron de relajo total, alternando el turismo en la ciudad y alrededores, con la comida típica y por supuesto, la irrefutable tradición de sentarse en un restaurante a conversar y tomarse unas cuantas cervezas para "calmar la sed". Gracias a la Oficina de Turismo pude anotarme, para mi último día en Abancay, en una excursión con un grupo de niños, al Santuario Nacional de Ampay, ubicado hacia el norte de la ciudad.

El Ampay es un ecosistema conformado por niveles o pisos, abundantes en vegetación en los más inferiores, entre lagunas glaciares y bosques húmedos, y en los pisos superiores, la indomable puna y ya sobre los 4,600 m.s.n.m. la blancura del nevado. Alberga fauna y flora endémica, entre la que destaca la Intimpa, árbol en peligro de extinción.

Subida a Ankasq'ocha
La excursión llegaría hasta Ankasq'ocha, la Lagun…

Nuestro primer terremoto!

Mi viejita me dijo que el pasado miércoles 15 de agosto viví el primer terremoto de mi vida. Y debe haber sido así para todos los limeños que nacimos después del trágico 31 mayo de 1970, fecha del anterior, con una magnitud de 7.5 en la escala de Richter y que causó entre otras desgracias la desaparición de la ciudad de Yungay, en el departamento de Ancash.A las 6:41 PM estaba en el 3er piso de mi casa, en Magdalena del Mar, junto con José Manuel, mi hijo de 4 años de edad. Comenzó el temblor y como de costumbre pensé que sería leve así que me quedé sentado. Pero luego de unos segundos el piso se movía más y se oía afuera a la gente que empezaba a alarmarse. Nos paramos en el marco de la puerta y desde la azotea se veía el colegio que queda a la espalda de la casa. Los gritos de los niños saliendo de las aulas iban aumentando de volumen, a medida que llegábamos al medio minuto de movimiento sísmico y la intensidad sobrepasaba la de un simple temblor.Valeria, mi hija de 7 años, estaba …

Máncora Tour 2007 (Parte IV)

Los dos últimos días de nuestro viaje a Máncora fueron los más tranquilos. Para el quinto día decidimos recorrer Las Pocitas, playa en la que se ubicaba la zona de hoteles. En realidad este tramo se encuentra al Sur del pueblo de Máncora, a poco más de 1 km (5 minutos en mototaxi). El nombre Las Pocitas se debe a que con la subida de la marea se forman pequeñas piscinas o pocitas, entre las rocas, lo que los niños principalmente disfrutan mucho, aparte del toque peculiar que esto le agrega a la ya paradisíaca vista.
Luego del desayuno, alistamos las mochilas y en la misma playa, unos chiquillos aparecieron con tres caballos; se ofrecieron a llevarnos por una módica suma, hasta la altura del Hotel Los Corales. Valeria se encontró con una amiga del Santa Úrsula y junto con José Manuel y otros niños, se pusieron a jugar. Almorzamos allí (una parihuela buenaza) y cerca de las 3 PM regresamos, esta vez caminando, a nuestro hotel, el Sausalito Beach.

Casi a la hora del sunset, fuimos al mue…