Máncora Tour 2007 (Parte II)

Dada la ubicación geográfica del distrito de Máncora, en particular su inclinación respecto de la vertical en el mapa, pareciera que el sol se oculta hacia la izquierda y por consiguiente nace desde la derecha. Algo que para algunos puede resultar simplemente curioso, a mí me llamaba mucho la atención. Viernes 6 AM, salí con la Nikon a capturar el amanecer desde la playa. A mi regreso, luego de alistar las mochilas y de proveer al cuerpo de un contundente desayuno, salimos hacia el pueblo y en la avenida tomamos una combi que nos llevaría a nuestro destino: Puerto Pizarro, el último puerto del norte del Perú, en el departamento de Tumbes.
Ubicada a 2 horas (120 km) de Máncora, Puerto Pizarro (km 1,278 de la Panamericana) es una caleta de pescadores a las orillas de una impresionante bocana o entrada de agua de mar en la desembocadura del Rio Tumbes; un ecosistema en el que aves y hombres parecen convivir, en medio de los extensos bosques de Manglares, singulares plantas de agua salada que constituyen el principal recurso natural y económico de la zona. La combi nos dejó en la carretera, y en mototaxi llegamos a un pintoresco muelle al pie de la plaza mayor. Lo primero que llama la atención son las numerosas "tijeretas", aves así llamadas por la forma de su cola, que sobrevuelan la superficie en busca de peces.
Retornamos a la carretera para continuar nuestro recorrido hacia la frontera norte. Luego de media hora llegamos a la ciudad fronteriza de Aguas Verdes (Km 1,297). Nuestra primera impresión, que dicen es la que cuenta, fue la de una ciudad un tanto desordenada y descuidada. Caminamos durante 15 minutos, y gracias a las guías e indicaciones de nuestros aun compatriotas, llegamos al Puente Internacional. Fue divertido explicarles a los niños, cómo a la mitad del puente dejában de estar en el Perú, para pasar a otro país, en este caso el Ecuador.
Para esto, ya eran cerca de las 5 PM, por lo que la visita a Tumbes (Km 1,270) debía ser rápida. Conocimos la imponente Plaza de Armas, la más grande que hayamos visto en todo el viaje y pude fotografiar la Iglesia Catedral de San Tolentino, particularmente colorida. Nos detuvimos en una dulcería y luego enrumbamos de regreso a nuestra base, a la que llegamos como a las 8 PM, muertos de cansancio. ¡Corrección! muertos de cansancio Ceci y yo, porque Valeria y José Manuel estaban con todas las pilas cargadas, así que se bañaron un rato en la piscina y como a las 10 PM ya estábamos todos en los brazos de Morfeo, satisfechos de lo que habíamos podido conocer y aprender ese agitado día.
Continuar la historia en: Máncora Tour 2007 (Parte III)
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